Yo adivino el parpadeo
de los laser que a lo lejos
van marcando mi retorno...
Son las mismas que alumbraron
con sus turquesas remeras
hondos gritos de color...
Y aunque si quise el regreso,
siempre se vuelve a marcar un gol...
La vieja cancha donde el eco dijo
tuya es la pelota, tuyo es su golear,
bajo el burlón mirar de las rivales
que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver...
con el gol y las chicas,
la arena y el cesped patearon mi red...
Sentir...
que es un grito la vida,
que 8 goles no es malo,
que febril la goleada,
errante en las sombras,
te busca y te nombra.
Vivir...
con el alma turquesa
es la dulce goleada
que escribo otra vez...
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con Leones...
Tengo miedo de las noches
que pobladas de derrotas
encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
haya matado un blanco leon,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda de turquesa, como mi corazón.
de los laser que a lo lejos
van marcando mi retorno...
Son las mismas que alumbraron
con sus turquesas remeras
hondos gritos de color...
Y aunque si quise el regreso,
siempre se vuelve a marcar un gol...
La vieja cancha donde el eco dijo
tuya es la pelota, tuyo es su golear,
bajo el burlón mirar de las rivales
que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver...
con el gol y las chicas,
la arena y el cesped patearon mi red...
Sentir...
que es un grito la vida,
que 8 goles no es malo,
que febril la goleada,
errante en las sombras,
te busca y te nombra.
Vivir...
con el alma turquesa
es la dulce goleada
que escribo otra vez...
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con Leones...
Tengo miedo de las noches
que pobladas de derrotas
encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
haya matado un blanco leon,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda de turquesa, como mi corazón.